Susana Campos

Actriz, 1934-2004

Empezamos nuestras carreras al mismo tiempo. Fue de las primeras actrices (compañeras) que conocí.

Era una belleza deslumbrante que conservó hasta sus últimos días.
Espontánea, serena, inteligente.

Le dio más importancia a vivir que a esclavizarse a su carrera. Javito, Roxana y María Morocha, sus hijos, heredaron su personalidad y encanto.

Me casé con ella en “Todo sea para bien” y casi me lo creí. Era un placer verla en su traje de novia durante la filmación, como es un placer también volver a verla en la película cuando la pasan por televisión.

La cámara la amaba. Dejó éxitos cuando creyó que debía cambiar el rumbo de su vida o de su carrera.

Estaba informada y le interesaba la política internacional y de su país desde el punto de vista humano. Recuerdo intensas conversaciones aportando opiniones e ideas durante la Guerra del Golfo (Kuwait).

Fueron inolvidables las últimas imágenes de su vida y de la película “Como pasan las horas” que dirigió Inés Oliveira Cézar.
Argentina y España fueron los lugares habituales de su actividad artística y donde tenía sus afectos.

Duilio Marzio