Fabián Bielinsky

1959 – 2006

El 29 de junio de este año, el mundo del cine amanecía consternado por la muerte de Fabián Bielinsky.

Y se vuelve a hacer difícil hablar en pasado de un artista que con solo dos películas en su haber, se había colocado en el sitial de los grandes realizadores del cine argentino.

Sensible, detallista y talentoso unió calidad artística y éxito de público como solo supieron hacer los realizadores que él admiraba y que estudiaba profundamente en cada proyecto cinematográfico.

Una vez repitió la frase, haciéndola propia: “No creo en Dios pero creo en Billy Wilder”. Y tal vez fue en el Olimpo cinematográfico, que para él eligieron, sin su consentimiento, una vida artística breve pero gloriosa.

Una elección que, paradójicamente, nos privó a destiempo de un amigo y nos legó para siempre dos obra maestras del Cine Nacional.